Japón
(AFP) — El intocable Sébastien Loeb, que se aseguró una quinta
corona de campeón del mundo de rallies, récord absoluto, mantuvo
a raya al finlandés Mikko Hirvonen, cuyo talento se vio
recompensado este domingo con una nueva victoria en Japón.
Loeb, que sólo necesitaba una tercera plaza para proclamarse
campeón, se aseguró el título a falta de una prueba para la
finalización del campeonato, del 5 al 7 de diciembre en Gran
Bretaña.
En el palmarés del campeonato del mundo, el joven francés relega
en la leyenda a otros dos finlandeses, Juha Kankkunen (1986,
1987, 1991, 1993) y Tommi Mäkinen (1996 a 1999), grandes
dominadores del rally a final de siglo, antes de que Loeb
saliera a la caza de records con Citroën.
En el Rally de Japón, Loeb, que gestionó perfectamente la
situación, aceptando ceder tiempo para evitar una catástrofe,
estuvo a punto de perder todo en unos segundos. A 200 metros del
final de la E28 (Sikot, 27,76 km), en una recta, el C4 "hizo un
trompo, solo, y todo se paró", incluidos los instrumentos de a
bordo, el corazón del piloto y el de su copiloto, el inalterable
Daniel Elena. Fue probablemente un cortocircuito. Después como
por un milagro, todo arrancó de nuevo, el ex aprendiz de
electricista metió la marcha atrás, se puso en el buen sentido y
acabó la especial envuelto en una nube de vapor.
Unos minutos después, al final de la ES29 (Imeru, 2,57 km), la
última, un aliviado Loeb podía por fin subir al techo de su fiel
C4, desplegar una bandera tricolor, sonreír a su mujer, Séverine,
y pronunciar sus primeras palabras como quíntuple campeón del
mundo. "¡Es increíble! Este rally ha sido realmente muy difícil,
de principio a fin". Bajo la carpa Citroën Sport del Sapporo
Dome, los ingenieros podían por fin abrazarse. Durante toda la
ES29, el C4 se había parado en sus pantallas de ordenadores y no
lograban contactar con sus dos compañeros por teléfono.
También en el camión de Ford la tensión fue palpable por la
mañana, hasta que Malcolm Wilson, el patrón, echó un buen
rapapolvo a Latvala, el joven atolondrado que se acercó a cinco
segundos de Hirvonen en plena lluvia del monzón, cuando todo el
mundo levantaba el pie, incluidos Loeb y e Hirvonen.
Ganador de diez rallies esta temporadada, cinco consecutivos
entre Finlandia y Córcega, Loeb cuenta con diez puntos de
ventaja sobre Hirvonen pero el finlandés, aunque ganara en Gran
Bretaña y Loeb no sumara ningún punto, perdería por el menor
número de victorias (10 contra 4).
"'Seb' ha ganado 10 rallies, realmente merece este título", dijo
Hirvonen. Ganador en Japón el año pasado y muy regular esta
temporada, tendría todavía opciones si no hubiera pinchado en la
penúltima especial en Nueva Zelanda, cuando estaba en cabeza.
Ford, vigente doble campéon de los constructores, no tiene todo
perdido porque este tercer doblete de la temporada, después de
Suecia y Turquía, le permite recuperar doce puntos a Citroën (18
contra 6) y situarse a once unidades en el campeonato a falta de
la última carrera en Gales, del 5 al 7 de diciembre.
Sébastien Loeb se
convirtió, este fin de semana, en el primer piloto de la
historia en conquistar cinco campeonatos del mundo de Rallies, y
además de forma consecutiva 2004-08). De esta manera, este
talentoso galo se convierte en el mejor piloto de la historia,
no sólo de su modalidad, sino de forma simbólica, no en vano el
Rally es la combinación de todas las practicas deportivas de
motor a cuatro ruedas.
Con su hazaña, el piloto de Citroën igualó la plusmarca en el
deporte del automóvil de Michael Schumacher, quien entre 2000 y
2004 gano cinco veces el título mundial de F1. Loeb domina los
rallies como lo hizo el alemán en la F1, y encabeza numerosas
listas de récords. Con su quinto título, este antiguo
electricista y gimnasta, supero a leyendas como los finlandeses
Tommi Makkinen y Juha Kankkunen, que ganaron cuatro veces
consecutivas el título. “No sabría decir si el campeonato este
año es más hermoso que los otros. Todo título se siente de
manera distinta”.
Sébastien Loeb, Haguenau Bas Rhin (Francia) 26-2-1974, comenzó a
brillar al volante de un coche de rallies en 1995, cuando fue
finalista del ‘Volant Rallye Jeunes”, logró que repitió en 1996.
En el 97 acabó octavo el ‘Volant Peugeot 106’ siendo primero en
la clase N1 en cuatro pruebas. En el 98 fue sexto del Trofeo
Citroën Saxo kit-car. Fue en el 99 cuando ‘Seb’ logró su primer
gran triunfo, el Trofeo Saxo, ganando cuatro pruebas y haciendo
un tercero, lo que le valió para debutar en el mundial,
disputando los rallies de Córcega y San Remo, ganando en ambos
en la clase A6.
En el 2000 fue campeón de Francia con un Saxo (7 victorias en 7
pruebas), volviendo a disputar una prueba del mundial, el RAC de
Gran Bretaña (1° clase A6). Su primer triunfo en el mundial
llegó en 2001, cuando disputó siete pruebas, debutando con el
segundo lugar en el Montecarlo y ganando en Catalunya,
Acrópolis, Finlandia, Córcega y Gran Bretaña, lo que le valió el
mundial de super 1600.
Desde su debut en el Mundial, en 1999, el piloto de Citroën,
residente en Suiza, gano 46 rallies, proeza única en la
historia. Con diez victorias en una temporada igualó este año su
propia marca de 2003. Además, en 2008 ganó por sexta vez seguida
en Alemania. En 2005, Loeb fue el mejor en todas las pruebas
especiales del Rally de Córcega.
El francés probará un Red Bull de F1 el día 17 de este mes en el
Circuit, coincidiendo en pista con otros pilotos de F1.